viernes, 17 de diciembre de 2010
Visita de un angel (poema)
VISITA DE UN ÁNGEL
En la gelidez del ocaso
cuando los pasos se pierden
en la lejanía del retorno,
la plaza enseña su cuerpo.
Un coro de sosiegos
canta al lado de mi oído
bajo la fontana poseída
por el abrazo de la enredadera.
Todo lo ínfimo se enaltece
con el oro de las flores:
las grietas del camino,
los dedos de los árboles.
Y es allí donde aparece
donde cae de la noche
el astro más fúlgido
en medio del sendero.
Belleza cegadora,
te aproximas lentamente
hacia mi presencia mundana
con ganas desconocidas.
No temo tu resplandor
que desprende al aire
mil y una centellas
que se elevan como palomas.
No temo tu mano
que es suavidad pura
ni tu rostro oculto
por la diáfana luz.
Sólo quiero que te quedes
un rato más si es preciso,
que no te marches ahora
cuando más te necesito.
Mas regresas,
besando en un descuido
mis labios sellados
por el júbilo que causas.
Sé que, tal vez,
jamás volveré a verte
pero el calor que me trajiste
durará por siempre.
RODRIGO EUGUI FERRARI
Este es el último poema de una serie de inéditos. Agradezco a todos los oyentes, lectores y usuarios en general. Espero que estos versos hayan podido acoger a vuestros espíritus en tiempos tormentosos. Que las palabras continúen viajando libres...
La playa (poema)
LA PLAYA
Imagina una playa
donde el mar acaricie
dulcemente las corazonadas
y el céfiro se pasee
por entre los intersticios del alma.
Imagina que un velero
se pierda en el horizonte
y que las gaviotas vuelen
alrededor de nuestro amor.
Que las olas jueguen
con nuestros pies descalzos
y la sonrisa del cielo
se refleje en el agua pacífica.
El tiempo viviría
en cada latido insolente
porque el reloj ya no marcaría
las dos, las tres o las seis.
A tu lado caminaré
rodeando tu cintura
con el calor de mi brazo
y el regocijo de mi espíritu.
Te seguiré hasta el infinito,
acompañaré tu andar
levantándote cada vez que caigas
con un tropezón inoportuno.
Y si las fuerzas te abandonan
o la lejanía te deprime,
cargaré tu peso en mi espalda
y llegaremos juntos hasta el fin
para contemplar el amanecer
mientras nuestros labios se cruzan.
RODRIGO EUGUI FERRARI
A un amor lejano (poema)
A UN AMOR LEJANO
Sabes que me viste
en la ausencia de mi alma
en el triste pensamiento
que consume las lágrimas.
Y sin molestia me esquivaste
como si fuera un enemigo
o un nombre sin letras
o una silla vacía.
Pero aún te amo
aunque quede en sueños
la caricia de tu mano:
así lo dicta el corazón.
Pero aún te extraño
cuando no veo tu luz
aproximarse hacia la mesa:
así lo anhela la esperanza.
Por eso confieso:
aunque hayas botado
la confianza que te tenía
todavía espero tu beso.
Porque en el azul profundo
del mar que navego
siempre me roba una sonrisa
la pureza de tu reflejo.
RODRIGO EUGUI FERRARI
Ruego (poema)
RUEGO
Puedo entender que no me quieras
o que valga menos que tu anillo
pero te suplico no me robes
las ganas de estar contigo.
No desprendas arrogancia
o me esquives la mirada
porque ya sé que tus ojos
son tesoros de otra alma.
Sólo déjame contemplar
tu presencia en el cielo,
bien neta como la Luna
bien lejos de mi deseo.
Sólo déjame sentir
tu calor por un momento
que mi corazón desfallece,
desfallece de frío austero.
Y despreocúpate si sufro
por no estar a tu lado
que del llanto nace el goce
de amar sin ser amado.
RODRIGO EUGUI FERRARI
Osadia (poema)
OSADÍA
Tengo hoy fuertes ganas
de jugarlo todo y raptarte
aunque sea por un instante
de la prisión en la que vives.
Quiero llevarte a mi lecho
y saborear con la mirada
la sensualidad de tu cuerpo
y el regocijo en tu cara.
Verte sin ataduras
del reloj o del prejuicio;
con la jovialidad latiendo,
latiendo besos a tu capricho.
Y aproximar mi mano
a tu pecho desnudo,
y acercar mi oído
a tu espíritu mudo.
Y abrir las ventanas
para contemplar el cielo
mientras acaricio suavemente
la rebeldía de tus cabellos.
No digas nada:
duerme, mi amor,
descansa a mi lado
que cuando vengan los gendarmes
no habrá nadie en este cuarto.
RODRIGO EUGUI FERRARI
Proverbio natural (poema)
PROVERBIO NATURAL
La vida es un tesoro:
contempla el vuelo sosegado
de la mariposa traslúcida
y no pretendas capturarla.
Observa, sin prisa, sus alas
y piensa si sus colores
reflejan su corta existencia
y su tamaño su hermosura.
Ella vuela junto al viento,
y a veces en su contra
pero siempre encuentra refugio
donde posar sus dudas.
Las flores la aguardan:
recompensan el esfuerzo
de su búsqueda ardua
a través de campos y montañas.
Sé como la mariposa
y cultivarás en tu alma
la paz más excelsa
y el goce más sincero.
Vuela como ella
y no habrá peligro;
imita su actitud
y llegarás a tu destino.
RODRIGO EUGUI FERRARI
Viajar sin prisa (poema)
VIAJAR SIN PRISA
Cuando viajas sin prisa
no hay excusa para soñar
que las estrellas tintinean
cada vez que las miras.
Para escribir un poema
con un suspiro en la boca
y con la brisa que se posa
como lápiz en los dedos.
Y ver tus cabellos
como franjas en el cielo
y desear tenerlos
como hebras por el cuerpo.
Por eso no escuchas
las quejas del vecino
o el ruido del tiempo
cuando viajas sin prisa.
Porque todo se pierde
en la paz de la noche
y porque el alma se envuelve
con el pálpito noble.
RODRIGO EUGUI FERRARI
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
